No habló en abstracto ni lanzó consignas. Dijo que información de inteligencia verificada apunta a que Juan Orlando Hernández, narcotraficante condenado a 45 años en Estados Unidos y luego indultado por Donald Trump, planifica su ingreso al país para intervenir en el proceso electoral y provocar una ruptura del orden constitucional mediante un golpe contra su gobierno. Eso no es retórica política. Eso es una amenaza en curso.
"Al pueblo hondureño:
Informo con responsabilidad histórica que, a partir de información de inteligencia verificada, Juan Orlando Hernández, perdonado en EEUU, planifica su ingreso al país para proclamar el ganador de las elecciones al tiempo que está en marcha una agresión orientada a romper el orden constitucional y democrático a través de un golpe contra mi gobierno.
Ante esta grave situación, solicito de urgencia el respaldo consciente y pacífico del pueblo hondureño.
Convoco al pueblo, a los movimientos sociales, colectivos, organismos de base, militancia y ciudadanía a concentrarse de manera urgente y pacífica en Tegucigalpa, para defender el mandato popular, rechazar cualquier intento golpista y hacer visible ante el mundo que aquí se gesta un nuevo golpe."
El dato es tan brutal como revelador. Un criminal condenado por narcotráfico, responsable de convertir a Honduras en un narcoestado, ahora se siente con la fuerza suficiente para salir de una cárcel estadounidense y volver a “poner orden” en su país. No por voluntad popular, no por elecciones libres, sino por imposición, chantaje y desestabilización. Ese es el modelo que la ultraderecha regional intenta reciclar y normalizar.Al pueblo hondureño:
— Xiomara Castro de Zelaya (@XiomaraCastroZ) December 16, 2025
Informo con responsabilidad histórica que, a partir de información de inteligencia verificada, Juan Orlando Hernández, perdonado en EEUU, planifica su ingreso al país para proclamar el ganador de las elecciones al tiempo que está en marcha una agresión…
Aquí está el punto central que no se puede maquillar, cuando la ultraderecha no gana en las urnas, intenta ganar por otros medios, golpes blandos, golpes duros, presión internacional, sabotaje económico, campañas de miedo y, ahora, la rehabilitación política de delincuentes condenados, lo que no logran con votos, lo buscan con amenazas, lo que no consiguen con legitimidad, lo imponen con fuerza.
El caso de Juan Orlando Hernández es emblemático y peligrosamente pedagógico, envía un mensaje claro a toda América Latina: el crimen organizado puede gobernar, caer, ser condenado y luego volver a escena si sirve a los intereses correctos, basta con un indulto oportuno, un padrino poderoso y una narrativa fabricada sobre “orden”, “estabilidad” o “lucha contra el comunismo”, el resultado es siempre el mismo: pueblos sometidos y democracias mutiladas.
Lo que se pretende hacer en Honduras no es un asunto interno ni una disputa partidaria, es un ensayo regional, se está probando hasta dónde puede llegar la imposición de gobiernos de ultraderecha sin pasar por el filtro real de la soberanía popular. Se está midiendo la capacidad de reacción de los pueblos, de los movimientos sociales y de la comunidad internacional frente a un golpe anunciado, no disimulado.
Por eso el llamado de Xiomara Castro a la movilización pacífica no es un gesto desesperado, es un acto de responsabilidad histórica, defender el mandato popular hoy en Honduras es evitar que mañana se repita el mismo libreto en otros países, el golpe ya no se esconde, se proclama, se organiza y se justifica públicamente.
No se puede aceptar como normal que un narcotraficante condenado aspire a decidir elecciones, no se puede tolerar que se presente como “orden” lo que en realidad es impunidad armada, no se puede mirar hacia otro lado mientras se intenta romper la institucionalidad con el aplauso cómplice de sectores que hablan de democracia solo cuando les conviene.
América Latina ya vivió esto.
Ya sabe cómo empieza y cómo termina, la diferencia ahora es que el golpe no llega de madrugada ni con tanques silenciosos, llega anunciado, publicado y defendido en redes.
Ignorarlo no sería ingenuidad, sería rendición.
@BienvenidoR_D
@bienvenidocheco
bienvenidocheco@hotmail.com


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