Vídeo (📽): Corina Machado sigue arrastrándose ante Trump pese a este "descártala" - Pimentel en la red

Más Recientes

Nuestras Redes Sociales

SĂ­gueme en YouTube SĂ­gueme en Facebook SĂ­gueme en Instagram SĂ­gueme en WhatsApp  SĂ­gueme en Twitter

Post Top Ad

Responsive Ads Here

martes, 6 de enero de 2026

Vídeo (📽): Corina Machado sigue arrastrándose ante Trump pese a este "descártala"

Hay un momento en el que la política deja de ser cálculo y pasa a ser humillación pública, María Corina Machado cruzó esa línea hace rato, lo hizo cuando decidió convertir a Donald Trump en una figura casi sagrada, objeto de elogios permanentes, agradecimientos exagerados y pleitesías constantes, lo verdaderamente grotesco es que todo eso ocurre y continué después de que Trump la descartara públicamente como opción de poder en Venezuela, lo expreso sin matices, sin diplomacia, sin interés.
Trump no la reconoce como liderazgo, no la respalda y no la necesita, la dejĂł fuera del tablero con una frase seca. “Descártala” y, aun asĂ­, Machado insiste, no rectifica, no replantea, no se detiene se sigue arrastrando ante el inquilino de la Casa Blanca.
Lejos de tomar distancia, redoblĂł la sumisiĂłn, ayer mismo, desde X, volviĂł a agradecerle como si nada hubiese pasado, como si el desprecio no hubiera sido explĂ­cito, como si la realidad pudiera doblarse a fuerza de halagos.

“El bravo pueblo de Venezuela saliĂł a las calles en 30 paĂ­ses y 130 ciudades del mundo para celebrar un paso enorme que marca la inevitabilidad e inminencia de la transiciĂłn en Venezuela”.

No hay tal transiciĂłn. 
No existe más allá de su relato y, menos aún cuando, ante el ilegal secuestro del presidente Nicolás Maduro por fuerzas militares estadounidenses, Trump optó por dejar intacto el gobierno chavista, hoy encabezado por la presidenta encargada Delcy Rodríguez, ese hecho, concreto y verificable, desmonta por completo la fantasía épica que Machado insiste en vender.

Pero ella sigue.
“Los venezolanos agradecemos al Presidente Donald Trump y a su administraciĂłn por la firmeza y determinaciĂłn en el cumplimiento de la ley”.
¿De quĂ© ley habla? ¿Del secuestro ilegal de un jefe de Estado? ¿Del descarte pĂşblico de su propia figura como alternativa polĂ­tica? El agradecimiento no responde a hechos reales, sino a una fe polĂ­tica mal disimulada: la creencia de que la adulaciĂłn persistente puede sustituir la falta de respaldo.

Y entonces llega la confesión más grave, dicha sin pudor, como si fuera virtud:
“Venezuela será el principal aliado de Estados Unidos en materia de seguridad, energĂ­a, democracia y derechos humanos”.
Traducido sin maquillaje: recursos naturales, soberanía energética y decisiones estratégicas ofrecidas como adelanto de pago, no como resultado de una negociación entre Estados, sino como promesa personal de alguien que aún no gobierna y que ya está dispuesta a regalar el país para satisfacer su obsesión de llegar a Miraflores. Petróleo, minerales, territorio y política exterior puestos sobre la mesa como ofrenda, no para rescatar a Venezuela, sino para comprar aceptación externa.

Su ambiciĂłn no conoce lĂ­mites. 
Ni Ă©ticos ni nacionales, habla menos de reconstrucciĂłn y más de garantĂ­as a corporaciones extranjeras, menos de soberanĂ­a y más de “confianza” para inversores estadounidenses, Venezuela queda reducida a ficha de negociaciĂłn, a botĂ­n anticipado, a moneda de cambio para una aspiraciĂłn personal disfrazada de cruzada moral.

El episodio del llamado “Premio Nobel de la Paz” terminĂł de desnudar la farsa. 
Machado lo celebró como un logro personal, casi como consagración histórica, lo que no midió fue el ego del hombre al que idolatra, Trump se considera merecedor de ese premio por encima de cualquiera, y mucho más por encima de una dirigente latinoamericana a la que, en el fondo, desprecia, ese reconocimiento no la acercó al poder; la dejó más expuesta, más sola y más dependiente de quien jamás la vio como igual.

El contraste es brutal. 
Ella agradece, Trump la ignora, ella elogia, Trump la descarta, ella promete riquezas y alianzas, Trump prefiere convivir con el chavismo antes que apostar por ella y, aun asĂ­, insiste, como si la humillaciĂłn reiterada fuera una forma de coherencia polĂ­tica.

El cierre de su mensaje raya en lo patético:
“La libertad de Venezuela está cerca”.
No, lo que está cerca es el límite del ridículo, y ya fue superado, no hay libertad construida desde la genuflexión, ni soberanía posible cuando el proyecto político comienza ofreciendo el país como regalo.

MarĂ­a Corina Machado no actĂşa como lĂ­der. 
Actúa como creyente, no hace política, hace culto y, lo más grave no es que endiose a Trump, sino que esté dispuesta a sacrificar a Venezuela en el altar de su ambición personal.
AquĂ­ no hay poesĂ­a, ni Ă©pica, ni transiciĂłn, hay una mujer arrastrándose ante un poder que ya le dio la espalda, y un paĂ­s que, para ella, parece valer menos que su obsesiĂłn de llegar al poder. 

Por: Bienvenido Checo,-
@BienvenidoR_D
@bienvenidocheco
bienvenidocheco@hotmail.com
Print Friendly, PDF & Email

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Pages