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martes, 7 de abril de 2026

A Guido Gómez Mazara sobre Pimentel: eso ya lo sabemos

Lo que hemos visto en un audiovisual del presidente del Instituto Dominicano de las Telecomunicaciones (INDOTEL) y dirigente político del partido oficial, el Dr. Guido Gómez Mazara, sobre cómo altos dirigentes políticos del partido gobernante y funcionarios gubernamentales han tratado (con maltrato y desprecio) a pueblos y comunidades, no es ninguna revelación para Pimentel. Aquí eso se sabe desde hace mucho tiempo. Y peor aún: se ha sufrido en carne propia.
Según el propio Gómez Mazara, lo que ocurre en Pimentel no es un hecho aislado, sino la consecuencia directa de un abandono sostenido. Y en eso tiene razón.

Sus declaraciones llegan en medio de una tragedia que vuelve a exponer una realidad incómoda: hay comunidades que solo existen en el discurso político cuando conviene. Pimentel ha sido una de ellas.

Lo ocurrido no es casual. Es el resultado de fallas acumuladas: drenaje deficiente, planificación urbana precaria, respuestas tardías y una cultura política que actúa después del daño, no antes. En ese contexto, lo que plantea Gómez Mazara no se queda en la coyuntura, sino que apunta a una responsabilidad institucional que nadie quiere asumir de frente.

Porque, según su propio enfoque, la negligencia no es accidente: es rutina. Años de promesas incumplidas, de reuniones donde se repiten diagnósticos correctos con soluciones que nunca se ejecutan. Y ahí entra el punto más incómodo: el trato que ha recibido Pimentel por parte de dirigentes políticos de la provincia Duarte.

No es solo falta de recursos. Es falta de voluntad. Es cuestión de prioridades. Cuando una comunidad insiste, reclama y expone los mismos problemas durante años, y del otro lado solo recibe palabras recicladas, lo que queda no es descuido: es desprecio. Un desprecio que se traduce en obras que no llegan, en gestiones que no se hacen y en autoridades que aparecen únicamente cuando ya todo pasó.

Esa dinámica (mucho discurso, poca acción) ha erosionado la confianza de la gente. Por eso, cuando ocurre una tragedia como la que hoy golpea a Pimentel, lo que surge no es sorpresa, es hartazgo acumulado.

Porque al final, lo que hoy se dice desde una posición de poder es exactamente lo mismo que esta comunidad ha venido denunciando durante años sin ser escuchada.

Y eso no es diagnóstico, eso es admisión tardía.
Pero tranquilo, Guido… aquí no hay nada nuevo que explicar. En Pimentel, eso ya lo sabemos.


Por: Bienvenido Checo,-
@BienvenidoR_D
@bienvenidocheco
bienvenidocheco@hotmail.com
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