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sábado, 16 de agosto de 2025

Cinco años de un fiasco llamado CAMBIO

❝Endeudarse hasta el cuello mientras el ciudadano muere de miseria no es incompetencia, es un fiasco anunciado.❞
Este 16 de agosto se cumplen cinco años de la gran estafa y fiasco político llamado “Cambio”, cinco años en los que Luis Abinader y el PRM han gobernado como quien alquila un yate ajeno, gastando combustible sin brújula, sin saber hacia dónde van, y con la tripulación más torpe que jamás haya navegado estos mares.
“En apenas un lustro, este gobierno ha endeudado al país más de lo que se había acumulado desde la caída de Trujillo hasta agosto de 2020. Según economistas y analistas, entre 2020 y 2025 el monto en préstamos supera los 30 mil millones de dólares, lo que equivale a duplicar la deuda que se había acumulado en 59 años de historia republicana, en otras palabras: en solo cinco años, este gobierno hipotecó el país casi tanto como todos los gobiernos anteriores juntos.”, medio siglo de historia hipotecado en un solo período de improvisación y desorden, dinero que nadie sabe en qué océano se hundió, porque lo que no se ve son obras trascendentales. Ni una, ni media, solo discursos, “selfies” de burbuja y un talonario de deudas y facturas que en cuatro o cinco generaciones no tendrán con qué pagar.

El sector salud es el vivo retrato del caos
Hospitales sin insumos básicos, pacientes comprando hasta las gasas y jeringuillas, médicos y enfermeras trabajando en condiciones precarias, y un sistema donde la salud del pueblo no es prioridad, sino moneda de propaganda.

El sistema escolar, otro naufragio
Faltan aulas, los planteles que existen se caen a pedazos, la tanda extendida dejó de ser promesa y se convirtió en ruina, el INABIE, en particular, se ha convertido en uno de los mayores focos de escándalos, los útiles escolares llegan incompletos a las escuelas “si es que llegan” y los contratos con los suplidores son cuestionables y están salpicados de graves actos de corrupción.

El pueblo escucha la frase presidencial de que “a este gobierno le rinden los chelitos” y no sabe si reír o llorar, porque la realidad es que estamos frente a un gobierno quebrado, mal administrado y, en términos prácticos, un total desorden y fiasco.

El festín del despilfarro
Todos los funcionarios del gobierno, en todas las instituciones, gastan el dinero del pueblo como si fuera una chequera o cuenta corriente personal, mientras el dominicano de a pie “ese que no vive en Casa de Campo ni anda en helicóptero” carga con un costo de vida por las nubes, un salario mínimo de miseria, una tarifa eléctrica que muerde como tiburón y los apagones que volvieron a carcajearse en cada ciudad, pueblo, barrios y comunidades.

Al dominicano se le hizo la vida más cara, más insegura y más injusta, y como si fuera poco, la prensa que antes gritaba con rabia contra los gobiernos, acusándolo de ladrones y corruptos, hoy calla mansamente, aquellos periodistas y comunicadores «críticos, ácidos e independientes», se transformaron en dóciles cachorrito/as, en funcionarios, embajadores, cónsules, asesores y contratistas millonarios del Estado, y los que no lo son se sientan a esperar su tajada en millonarios contratos publicitarios, con el Estado, vendiendo su silencio como mercancía.

Y mientras todo esto ocurre, el presidente sale con grandes comitivas y toda parafernalia a inaugurar desde una escuelita de cartón hasta una simple unidad móvil de INESPRE, como ocurrió recientemente en el sector capitalino Capotillo, como si la gran obra del gobierno fuera la venta de plátanos en un camioncito, por otro lado, las verdaderas obras de infraestructura están abandonadas, avanzando a paso de tortuga, si es que avanzan, y las que inauguran, es a destajo.

Cinco años a la deriva
Un gobierno que confunde gobernar con tuitear, que maquilla la realidad con “likes”, mientras el país se hunde en la tormenta del endeudamiento, colapso y la desesperanza.
La historia dirá que tuvimos un capitán de papel, navegando con brújula de cartón, y una tripulación de bufones que hicieron del “Cambio” la peor caricatura de gobierno en nuestra historia reciente.
El pueblo dominicano ha soportado de manera estoica estos cinco años de improvisación, desorden, improvisación y abusos, ha sentido en carne propia el peso de la deuda, los apagones, la miseria salarial y la corrupción desbordada, pero la ira contenida del pueblo no es ciega ni pasiva, es paciente, observa, recuerda y se prepara.

A cinco años de haber llegado al palacio nacional, el mayor legado del presidente Abinader y su PRM se traduce en desorden, caos, corrupción, ineptitud, endeudamiento desproporcionado e injustificado. ¿Sería mucho pedir que en los tres años que le restan desaceleren el endeudamiento, den un respiro a la población y cumplan, aunque sea mínimamente, con las promesas del famoso ‘cambio’ prometido?. Como advierte la Escritura: “La justicia del perfecto enderezará su camino; mas el impío caerá por su propia impiedad. La justicia de los rectos los librará; mas los transgresores serán presos en su propia maldad.” (Proverbios 11:5-6).

Por: Bienvenido Checo,-
@BienvenidoR_D
@bienvenidocheco
bienvenidocheco@hotmail.com
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