Las sanciones, los bloqueos y la presi贸n militar no son instrumentos morales, son herramientas de poder, no distinguen entre dirigentes y ciudadanos, golpean econom铆as, deterioran vidas y crean las condiciones para justificar pasos mayores, el libreto es conocido: primero el cerco, luego el relato, despu茅s la intervenci贸n presentada como necesaria.
No es casual que Tibur贸n, de Rub茅n Blades, vuelva a cobrar vigencia cada vez que una potencia merodea el Caribe con excusas ya conocidas, la canci贸n no habla de gobiernos internos ni de disputas dom茅sticas; habla de un depredador externo que se acerca a la orilla cuando huele debilidad o desorden, el mensaje es directo: el peligro no nace en casa, llega desde afuera, con poder suficiente para imponer su voluntad.
Blades no escribi贸 Tibur贸n para defender l铆deres ni reg铆menes, sino para advertir a los pueblos sobre la injerencia disfrazada de moral, seguridad o salvaci贸n, por eso la consigna no es ideol贸gica, es preventiva. No se trata de justificar errores internos, sino de entender que ning煤n pa铆s se corrige bajo amenaza, y que cuando el tibur贸n muerde no distingue entre culpables e inocentes.
Aceptar eso es normalizar la ley del m谩s fuerte.
Es asumir que hay pa铆ses con derecho a decidir y otros condenados a obedecer, hoy se aplica contra Venezuela, ma帽ana puede aplicarse contra cualquiera que no se alinee, cuando el tibur贸n se acerca a la orilla no lo hace por principios, lo hace porque puede.
No es por Maduro, es por Venezuela, es por el Tibur贸n depredador e insaciable.
@BienvenidoR_D
@bienvenidocheco
bienvenidocheco@hotmail.com


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