El poder no es un show - Pimentel en la red

Más Recientes

Nuestras Redes Sociales

Sígueme en YouTube Sígueme en Facebook Sígueme en Instagram Sígueme en WhatsApp  Sígueme en Twitter

Post Top Ad

Responsive Ads Here

sábado, 18 de abril de 2026

El poder no es un show

❝En una época donde todo compite por atención, la política ha empezado a comportarse como si también dependiera de ella, lo preocupante no es que se comunique más, sino que se confunda comunicar con gobernar. Porque cuando esa línea se borra, el criterio cede terreno al espectáculo.❞


🎧 Escuchar este artículo
El mundo ya ha visto lo que ocurre cuando la fama decide probar suerte con el poder. El caso de Donald Trump no solo rompió esquemas; también dejó una estela de polarización, confrontación constante y una forma de ejercer el liderazgo donde el impacto mediático se volvió parte central de la gestión.
Pero el problema de fondo no es el personaje, sino la lógica que lo sostiene. En la era digital, la viralidad crea una ilusión de mayoría, millones de vistas pueden parecer respaldo, pero no lo son. No equivalen a votos, ni a confianza, ni a legitimidad.

La experiencia internacional lo confirma. 
En Guatemala, Jimmy Morales llegó impulsado por su imagen de outsider y terminó su mandato entre crisis y cuestionamientos, en Filipinas, Joseph Estrada pasó de ídolo popular a presidente destituido, en Italia, Beppe Grillo capitalizó el descontento, pero su irrupción dejó un escenario político fragmentado y volátil.

Incluso figuras con enorme arrastre mediático, como Imran Khan en Pakistan, demostraron lo difícil que es sostener en el poder una narrativa que no siempre se traduce en gobernabilidad.

República Dominicana empieza a reflejar esa misma tensión, figuras como Santiago Matías han construido audiencias masivas desde la confrontación, el lenguaje agresivo y la descalificación constante. Ese modelo puede dominar plataformas, pero gobernar un país exige algo radicalmente distinto. El error está en la equivalencia: asumir que visibilidad es liderazgo, que audiencia es respaldo, que tendencia es legitimidad. No lo es.

El algoritmo premia lo que engancha; la política exige lo que funciona, son lógicas incompatibles, una vive de la reacción inmediata, la otra depende de decisiones que muchas veces no son populares, pero sí necesarias.

Gobernar no es un live. 
No admite cortes ni reinicios, requiere capacidad, límites y responsabilidad. Tres cosas que el espectáculo, por naturaleza, no garantiza.

❝El poder no está para entretener, está para sostener y, cuando se ejerce como un show, el problema no es el estilo: es el riesgo, porque un país no se administra con aplausos ni con tendencias, se administra con decisiones y, esas, cuando se toman mal, no se pueden editar.❞


Por: Bienvenido Checo,-
@BienvenidoR_D
@bienvenidocheco
bienvenidocheco@hotmail.com
Print Friendly, PDF & Email

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Pages