Pimentel,- La intervención de la red cloacal en la calle Las Mercedes continúa desarrollándose en medio de las incomodidades propias de una obra de esta magnitud, el ritmo quizás no sea el que muchos quisieramos, pero sería injusto negar una realidad evidente: los trabajos siguen avanzando.
Y es precisamente ahí donde surge una mezcla de prudencia y esperanza.
Los pimentelenses han aprendido a ser cautelosos cuando se trata de obras públicas, la experiencia acumulada durante años de proyectos inconclusos, retrasos y promesas incumplidas ha convertido el optimismo en una virtud difícil de ejercer.
Sin embargo, lo que hoy se observa en Las Mercedes parece ofrecer una perspectiva diferente. A paso de tortuga, sí, pero con señales visibles de continuidad, la comunidad sigue esperando que el sacrificio de hoy (el polvo, las dificultades para transitar y los trastornos cotidianos) encuentre su recompensa en una obra terminada y funcional.
Porque al final, más importante que la velocidad con que se anuncian los proyectos, es la certeza de que lleguen a su destino, porque en Pimentel, la verdadera noticia no es que una obra comience, sino que tenga la voluntad de llegar hasta el final.


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